domingo, 27 de abril de 2014

La fuerza de la necesidad

Antes
Mi teléfono comienza a sonar, provocando que levante la cabeza y repase con la mirada toda la habitación, tratando de adivinar donde se encuentra.

Sin embargo, cuando deja de sonar, vuelvo a recostarme y volteo en la cama tratando de encontrar la posición adecuada. He dormido toda la tarde, o eso creo, y me está pasando factura en la zona de las costillas. No sé qué hora es, pero la habitación está a oscura.

Supongo que los chicos están a la mitad de concierto, por lo que no tiene caso que me levante e intente unírmeles. Aún así, estoy cansada y cansado de estar acostada. Dormir o levantarme no me convence, pero me decido por la última. No he comido nada en casi todo el día y necesitaré fuerzas para el final del día.

Así que, convencida de que tengo que levantarme para alimentarme, lo hago. Busco algo de ropa y me adentro al baño. Jadeo al ver mi reflejo en el gran espejo, espantada por los suaves rizos en mi cabello, y maldigo a Calum y a todo el mundo.

Olvidé secarme el cabello. Esto es malo, porque no pienso volver a bañarme de momento, no quiero ponerme a buscar mi plancha y mucho menos quiero verme como lo hacía mi mamá. No. Tomo el cepillo y empiezo a peinarme con todas mis fuerzas, tratando de que los rizos se vayan, pero es imposible.

Frunzo los labios, reprimiendo las ganas de llorar, e intento convencerme de que lo mejor es volver a ducharme. Aunque me tome más tiempo escapar de la habitación. No obstante, mi teléfono comienza a sonar en ese preciso momento, provocando que estampara el cepillo contra el mármol bruscamente y tome el aparato desde el otro extremo. Donde aparentemente siempre ha estado.

— ¿Qué? —Gruño sin poder evitarlo. 
                                    
Una fría risa provoca que quiera tirarme los pelos, la reconozco al instante igual que a su voz— ¿Problemas en el paraíso?

— ¿Qué quieres? No recuerdo darte mi número, Jeremy —Digo, poniéndolo en altavoz, para comenzar a vestirme.

Escucho un suspiro de su parte que seguramente está siendo acompañado de mano tirando de su cabello. Ja. Los mismos hábitos—Tendrías que considerar no darle tu número a tu tía, cariño.

Ruedo los ojos mientras lucho con la cremallera de mis jeans— ¿Qué quieres? —Repito, apretando los dientes.

—Mira, estuve en tu habitación el otro día, encargándome de administrar la basura que se tiraba y vi…
Lo interrumpo abruptamente— ¿Estuviste en mi cuarto?

Él vuelve a reír—Sí y vi tus bocetos —Cierro los ojos, sintiéndome mareada de repente—. Son casi tan lindos como lo era tu madre, pero no deberías malgastar tu tiempo en memorarla.

—No estaba pensando en ella, solo vi una foto y me gustó —Digo tajante, tratando de no suspirar.

—En fin, no merece la pena —Dice.

Ambos nos quedamos en silencio por lo que me parece una eternidad y creo que comparto los pensamientos que está teniendo, pero si ella no vale la pena, él tampoco lo hace. Levanto la mirada y observo mi reflejo, si me viera en estos momentos seguramente me daría su mejor mirada. «La mirada».

Un escalofrío me recorre por el cuerpo y me odio por ser tan débil— ¿Qué quieres? —Mascullo.

—Quiero que vuelvas y vayas a la universidad —Dice, haciéndome rodar los ojos—. Margot dice que serías una artista reconocida si lo desearías y estoy de acuerdo.

En algún momento del pasado me hubiera muerto por escuchar esas palabras, sin embargo, ahora solo puedo sentir una sensación de sofocamiento. No quiero ir a la universidad ni ser la chica correcta o ningún clon de las hijas de sus socios. Así que, irguiéndome ante mi propio reflejo, digo: —Olvídalo, no lo haré.

— ¡Por amor de Dios!—Grita, sorprendiéndome— ¿Cuándo entenderás que ya no eres una niña? ¿Cuándo entenderás que no importa la juventud sino el futuro, tu futuro?

Me lleva tomar varias respiraciones el contestarle, pero cuando lo hago sé que es para ponerle un punto final a la situación— ¿Sí? Y a ti, ¿qué resultados te dio tu consejo? Mamá te dejó, yo te dejé. Ahora solo tienes que dejarnos ir, papá.

***

Me encuentro caminando a unas pocas cuadras del hotel, tratando de tomar aire y de alejarme de cualquier adolescente.

Me fue imposible salir por la puerta de adelante, pero afortunadamente pude salir por una puerta trasera sin ser vista. El hecho de que estamos casi en otoño facilita que pueda transportarme por las calles; con una sudadera grande, la capucha y un par de Ray-bans, pero sin cientos de niñas molestas. Y digo ‘molestas’, porque quienes me siguen siempre lo hacen para recriminarme.

No estoy para enfrentamientos y no tengo a nadie para defenderme, porque todos aún están en la arena. Así que, tengo que mirar dos veces antes de cruzar la calle.

Las farolas alumbran mi camino y suena algo peligroso caminar sola en medio de un lugar que no me sé de memoria, pero no hace que me amilane. La discusión con Jeremy me hizo enfurecer y el hecho de recordarme a mi madre, también. Estoy dispuesta a patearle el trasero a cualquiera que se atreva a hacerme algo.

A lo lejos veo el cartel de una pizzería y de pronto mi estómago gruñe, recordándome que aún no he comido nada. Apresuro el paso, deseando llegar lo antes posible, para saborear una grande de mozarela y tomar algo de cerveza.

Síp, nadie que esté relacionado con Hollywood se animaría a hacer tal cosa, pero no me considero parte de todo el escándalo. Así que, no sigo las reglas y mucho menos me prohíbo de consumir las cosas que me gustan.

Al entrar al local la anfitriona se acerca y me lleva hacia la mesa más alejada de las demás, como se lo pedí. Es que comer con los lentes sería maleducado y hay algunas cosas a las que aún estoy arraigada, también porque es de noche y es raro llevar el disfraz en un lugar que parece inofensivo.

Todo es muy acogedor y hasta en el momento en que me traen la orden, las cosas parecen ir bien. Excepto cuando dirijo mi mirada a una de las mesas más alejadas; un grupo de chicas riendo y charlando de cosas que no entiendo, pero que me hacen sentir repentinamente sola. Muy sola.

Tomo un sorbo de cerveza y dejo que el amargo líquido haga su recorrido mientras cierro los ojos deleitándome. Se me escapa un suspiro de satisfacción. El enfado parece querer marcharse y enterrarse en alguna parte de mí, donde no lo pueda alcanzar, no hasta que sea realmente necesario.

***

El taxi se detiene a media cuadra del hotel. Mientras le pago al pobre hombre veo que no hay nadie en la entrada y me alegro.

Está despejado, por fin, excepto por un paparazi cerca de la entrada. Apresuro el paso mientras me coloco los lentes y me niego a mirarlo o a darle importancia, en especial cuando el flash de su cámara sale disparado, haciéndome varias fotos.

Para el momento en que estoy en el ascensor, el corazón parece querer escaparse de mi caja torácica. Aprieto el botón de mi piso y me apoyo contra el frío metal, tratando de calmarme. Mi situación con la prensa no es muy favorecedora y hasta el último tiempo he logrado no tener a nadie encima, pero ahora tengo la sensación de que esto es mucho peor. Como si el desastre se estuviera por desatar.

El pasillo me parece interminable, sin embargo, hasta que siento una puerta abrirse a mis espaldas. Los latidos de mi corazón se disparan cuando veo a Luke y a Calum asomarse al umbral, no hago más que dedicarles una débil sonrisa y seguir con mi camino. Ellos no saben nada de mí, y cuánto menos lo hagan, mejor.

A penas, logro tomar el pomo de la puerta de mi suite antes de verme atrapada entre sus brazos. Su mentón descansa en mi hombro y su respiración me hace cosquilla en el cuello. No me doy cuenta hasta que lo menciona, pero estoy temblando y el hecho de que no lo niegue lo hace reír suavemente.

Lo miro por encima del hombro y tomo una respiración profunda. Estoy siendo seducida por un niño, otra vez, y no parece importarme en absoluto. Lo único que deseo—con todas mis fuerzas—es que me bese y acalle con todos los pensamientos que me dicen que, en verdad, debo dejarlo ir.

Así que, parece leerme el pensamiento. Se inclina un poco más y posa su boca sobre la mía suavemente, haciendo que una chispa me recorra el cuerpo. Sus manos se posan en mi cadera y me atraen hacía su cuerpo, para hacerme saber algo que no necesito. Me comienza a besar con más pasión y es en ese momento cuando comienzo a pelear con la puerta, para que así podamos escapar de todo el mundo. Incluso de nosotros.

—Espera —Logro decir al sepárame para tomar aire.

Abro la puerta y, tan pronto como logro dar dos pasos, escucho la puerta cerrarse fuertemente a mis espaldas. Sus manos vuelven a posarse en mis caderas y, mientras intenta recuperar el aliento, dice: —No has ido.

—No —Digo, negando con la cabeza, mientras volteo para que quedemos frente a frente—. No me sentía bien y eso no era bueno para ninguno de ustedes.

Acaricia mi mejilla— ¿Quieres hablar?

—No —Lo miro intensamente, intentando no perderme fácilmente en sus ojos, pero no hay caso. Me apego a su cuerpo, apoyándome en las puntas de mis pies, y estudio su rostro—. Solo quiero que me beses…Detengas el tiempo…Y me dediques algunos de tus repertorio al oído en el momento que ambos lleguemos a la cúspide…

Mis palabras se desvanecen en su boca y mis manos se aferran con fuerza a su espalda, haciéndome recordad que todavía no estoy en el cielo. Sin embargo, mientras más siento la pasión consumiéndonos, me doy cuenta de que no es necesario morir para alcanzar el objetivo.

Luke es tan intenso que puede lograr que despegues los pies de la Tierra, solo para hacerte volar a un lugar mejor, con solo besarte. Lástima que tenga tanto control sobre mí; solo con una mirada puede mandarme al paraíso y hacerme descender a los infiernos, al mismo tiempo.

Lo siento entrar en mí fuertemente y me siento desfallecer. Mis manos recorren cada centímetro de su amplia espalda y mis uñas se entierran en ella, cada vez que siento el final hacer amago de acercarse. Una de sus manos despeja mi rostro de algunos mechones de cabello y luego acaricia mi mejilla mientras la otra me apega mejor a su cuerpo, el cual lo recibe ansioso.

Cierro los ojos mientras lo beso desesperadamente, intentando contener las lágrimas. No sé qué me sucede. Solo siento esta angustia en mi interior, subiendo desde la boca de mi estómago hasta llagar a mi garganta. De repente, quiero llorar, pero no hago más que aferrarme a él.

—Mira…Mírame —Pide con voz entrecortada—. Cariño, mírame, por favor.

Hago lo que me pide, sintiéndome perdida. La batalla comienza en mí cuando me enfoco en sus ojos azul-cielo casi llegando al negro o en su mandíbula apretada. Nos miramos, haciendo nuestro últimos esfuerzo, y no puedo hacer más que sentirme en mi hogar. Entonces, lo siento llegar, rasgando en lo profundo de mi ser mientras grito su nombre y él el mío.

Es explosivo.

Es peligroso.

Es lo que necesito.

4 comentarios:

  1. Wow, de verdad que esta novela es fantástica!!! Leí ya todo y me pareció buenísima. Me encanta, de verdad. Sobre todo, me gusta mucho el diseño de la página, es muy original, ¿cómo lo haces? Está super bien, algún truquillo tendrás ;D
    Sigue pronto, un beso,
    Andrea xx. <3.
    PD: Aquí tienes a una lectora :)

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    1. Ahahaha, te aseguro que no. Solo leo algunos blogs y obtengo tutoriales. Todo por el bien de los míos ^.^
      Me encanta que te encante la novela, la verdad, no estaba muy segura de que alguien la leería. Tiendo a ser ignorada la mayoría del tiempo :c
      Pero bueno, bienvenida y espero que disfrutes tu estancia por aquí :D
      Trataré de seguirla lo más pronto posible, por el momento lamento si me demoro, es que esta semana viajo. Me voy a ver a 1D♥
      Besos para ti también, Bombón ^.^

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  2. Estoy enamorada de tu novela. Es tan real y original que nose kashsjajd. Si sentis que nadie lee tu novela acordate de alguien llamada 'Mili Samora' jajaja. Seguila por favor!

    Un beso y espero que la sigas pronto♥

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    1. Awww♥ ¡Gracias! No sabes como me has subido el animo con tu comentario. Ahahaha :'D
      La verdad, es que así me siento la mayoría del tiempo, pero trato de no decaer y de seguir adelante. Siempre trato de ver un poco de luz y tu eres una. Gracias, Mili Samora. Nunca me voy a olvidar de tu nombre.
      Trataré de subir lo más antes posible, de momento solo llevo muy poco escrito, pero trataré de subir el lunes o martes.
      Besos a ti y gracias por comentar ^.^

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