miércoles, 26 de marzo de 2014

Prólogo

Ahora

«Solo ha sido un error que desearía nunca haber cometido».

Las palabras de Luke se reproducen una y otra vez en mi cabeza, acribillando algunos de los buenos recuerdos que aún conservo. Él pareció haber dicho todo aquello para acortar el proceso y alejarme de una vez o solo para matarme lentamente, no lo sé. Solo estoy segura de que me hizo colapsar.

Cierro los ojos tratando de que las lágrimas se vayan, sin embargo, eso solo provoca que se escapen más. Pronto, podré comparar mi llanto con un aguacero, sino me detengo.

Que pedazo de mierda. Porque odio llorar, sentirme impotente y, aún más, abandonada. Porque ya pasé por esto y fue suficiente para no volver a quererlo repetir. Porque la gente cree que después de la primera caída nadie lo podrá hacer caer de nuevo y es mentira, casi igual de grande como que existe Papá Noel o el amor.

Luego de la primera caída no hay que abrirse nunca más, porque siempre llegará alguien a tu vida que te la pintará de rosa y después de negro. O acaso, ¿no pensaste que si te la hicieron una vez, pueden hacértela otra? La gente no se detiene, no hasta que les pasa a ellos en carne propia. Pero yo no pienso que a Luke le harán lo que él me hizo.

Él, a diferencia de uno, es especial, adictivo e imprescindible. La vida siempre le sonríe y la gente, también. Así que, no habrá un efecto boomerang ni futuro del que preocuparse. Sí, porque aunque me la ha hecho, aún me preocupo por él.

Mi teléfono suena, haciendo eco en la habitación. Su voz se escucha luego de la de Mike y me hice sonreír ante el significado de sus palabras, ¿es muy tarde para comenzar una vida nueva? Tal parece que no, para él, pero para mí no hay opciones. No quiero una nueva vida, si no lo incluyo. Ya viví mucho tiempo en una vida así y no quiero volver a hacerlo.

Tomo un gran sorbo de mi Jack Daniel’s antes de mirar la pantalla del aparato. Mis parpados escocen y mi garganta se aprieta, provocando que me sea difícil respirar con normalidad. De repente, me pregunto qué sucedería si me bebo la botella entera que tengo en mi mano  y la que tengo en el bolso.

Si me da un coma etílico espero no despertar nunca jamás, porque así ya no sentiré. Ni tendré que pensar en hacer una nueva vida. Sin él.

Aviento el teléfono a la cama, dejando que suene todo lo que quiera. Mi corazón está roto y no tiene solución. Mi mente está encontrando un método para hacer esto menos doloroso, no tiene tiempo para prestarle atención a un teléfono. Ni para atender las suplicas de sus amigos. Ni las del chico que mi alma ama, aunque duda que sea él. No, mi mente está siendo egoísta por primera vez.

Sinopsis


Faith Adams ha acompañado a la banda australiana, 5 Seconds of Summer, desde sus comienzos. Ahora que la banda ha obtenido un reconocimiento mundial, después de haber sido teloneros en dos tours de One Direction, se prepara para su primera gira mundial.

Ella se ha convertido en la sucesora de las Groupies más famosas de la historia. Su relación con Luke Hemmings es noticias de todos los días, en especial, desde que él conoció Abbie George.